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Revisión de Política Portuaria

El desarrollo de la industria marítima global y su importancia para el comercio exterior de Chile impone la necesidad de adaptar el sector logístico y portuario a los nuevos retos y desafíos. En este sentido, los avances logrados con la Ley N° 19.542 de 1997, significaron un avance muy destacado, al lograr fomentar la participación del sector privado en la construcción y operación de terminales competitivos y eficientes.

No obstante, Chile enfrenta hoy en día un nuevo ciclo en la provisión de servicios portuarios, con especial énfasis en la construcción de nuevas infraestructuras y en la coordinación e integración con el resto de operaciones de la cadena logística. Es necesario, además, que este nuevo desarrollo del sector sea sostenible tanto desde el punto de vista social como ambiental, recogiendo una relación más armónica de las actividades con el medio ambiente, el territorio y sus comunidades.

Desde 2008 se han publicado diversos estudios e informes que han contribuido a generar una diagnóstico compartido sobre desafíos del sector marítmo, portuario y logístico.

En 2016-17, con el apoyo económico del BID, el Programa de Desarrollo Logístico solicitó al International Transport Forum de la OCDE una revisión de pares, ejercicio a través del cual el ITF congrega a un grupo de expertos (en este caso, del mismo ITF, del Department of Transport de USA, de Puertos del Estado de España, y de Infrastructure Australia) para que a la luz de su experiencia y la de sus países realicen un análisis de la situación actual en el tema portuario y logístico, y a partir de ello, se levanten recomendaciones y líneas de acción. Como resultado, el ITF emanó el informe Revisión de la Política Portuaria de Chile. Las brechas detectadas en todos estos análisis y las recomendaciones y buenas prácticas señaladas por los expertos ayudan al Ministerio a abordar una mejora de la institucionalidad del sector, que recoja una planificación más integrada del mismo y con visión de largo plazo, una mayor coordinación entre sus actores (tanto públicos como privados), una mejor relación con las ciudades-puerto y un proceso de convergencia entre los dos marcos regulatorios que rigen en el sistema portuario del país.

Todo ello debe permitir avanzar hacia futuros cambios legales y normativos en el sector, que permitan reimpulsar la competitividad de la logística chilena y el desempeño de las operaciones portuarias.